El plan del Ministerio de Medio Ambiente para fomentar el compost en Chile

El 50% de la basura que producen los hogares en el país son residuos orgánicos que se pueden aprovechar, evitar que lleguen a los rellenos sanitarios y de paso reducir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

Gracias a un convenio firmado con Canadá, hoy en Chile se realizan iniciativas que buscan aprovechar los desechos orgánicos (cáscaras de frutas y vegetales, restos de comida, hojas secas) como parte de la Estrategia Nacional de Residuos Orgánicos Domiciliarios que prepara el Ministerio del Medio Ambiente.

Guillermo González, jefe de la oficina de Economía Circular del ministerio, dice que el país tiene la necesidad imperiosa de “generar un cambio potente que sabemos no ocurre de la noche a la mañana”. La idea es que las personas puedan separar la basura en sus casas en residuos orgánicos, descartables y los que sí deben ir a un relleno sanitario. Quienes lo hagan podrían acceder a beneficios económicos que se están estudiando.

En el segundo semestre se convocará a los distintos actores de la sociedad para recoger sus visiones y diseñar una estrategia que estiman, mínimo, demorará unos 20 años, pero tendrá un impacto importante a nivel nacional, incluso más que la prohibición de las bolsas plásticas.

Respecto de los incentivos económicos González señala que si un ciudadano es consciente y bota menos residuos, no puede pagar lo mismo que su vecino que no hace nada por reducir su basura. “Es una tendencia mundial. Cuando menos bota, menos paga. El incentivo concreto es una transformación más rápida y eficaz parta evitar que los residuos lleguen a los rellenos sanitario”, insiste.

Encargado de realizar los proyectos pilotos es el Programa Reciclo Orgánicos. Su coordinador, Gerardo Canales, cuenta que a lo largo del país hay más de 20 proyectos que se están gestionando, todos en distintas etapas. Los más avanzados son los que se realizan junto con los municipios de Santa Juana, Talcahuano, Talca e Isla de Pascua. “El programa entrega asistencia técnica a los municipios para poder perfilar las proyectos, como identificar las fuentes de residuos orgánicos más importantes”, explica. En un comienzo se trabaja con los restos de las podas municipales, la mantención de jardines, casinos, colegios para luego iniciar la recolección domiciliaria que es el estándar al cual tenemos que apuntar.

“Santa Juana es la primera comuna en la que se instaló una planta de compostaje de características industriales en el mismo relleno sanitario y que tiene además recolección diferenciada a nivel domiciliario en el que las personas separan sus residuos orgánicos en el origen. Sacar los orgánicos del relleno sanitario implica reducir en 50% el tamaño de la bolsa de basura que sacas de tu casa, implica reducir los malos olores y los gases de efecto invernadero de los rellenos sanitarios. Si los residuos orgánicos se llevan a una planta de compostaje o se usan para la generación de gas se le entrega un valor a algo que estamos botando”, dice Canales.

En el caso de Santa Juana, el municipio ya tenía en carpeta el proyecto desde hace varios años y contaban con un galón y un plan de recolección. El programa aportó la maquinaria para mejorar la aplicación de la planta y capacitar a los operarios, además del trabajo con la comunidad (educación e involucramiento).

En Talcahuano se está monitoreando el trabajo con la comunidad. “Hay una planta de compostaje que está recibiendo tres toneladas diarias. El objetivo es llegar a seis toneladas diarias, unas 40 semanales. Por ahora reciben residuos orgánicos de ferias, parques y jardines, todavía no se inicia la recolección domiciliaria”, señala Canales.

En Talca se instalaría la planta más grande que recibiría unas 20 toneladas diarias provenientes de macroferias, centro de distribución de frutas y verduras, el segundo más grande después de Lo Valledor, a nivel nacional, además de toda la poda y material de los jardines municipales.

Isla de Pascua es otro de los proyectos que ya está andando. El objetivo es construir una planta de compost, para dos toneladas diarias aproximadamente que es la generación de la isla. En la comuna ya existe un programa de compostaje domiciliario que se completará con la planta.